El refinador, una parte importante en la fabricación de papel, tiene una vida útil de alrededor de 20 a 30 años con un buen mantenimiento; sin embargo, con un mantenimiento reducido, esta vida útil puede disminuir significativamente. Por lo tanto, para mantener la máxima eficiencia en el tratamiento de fibras y el menor consumo de energía, se recomienda una revisión y/o reforma completa de su equipo para devolverlo a las condiciones originales del fabricante.